Pinto y Valdemoro son dos localidades de la comunidad de Madrid, que están separadas por un arroyo.
Cuando decimos, por ejemplo, la opinión de la alcaldesa con respecto al Womad en Cáceres está entre Pinto y Valdemoro, más o menos queremos decir que ni una cosa ni la otra, ni a favor ni en contra, vamos que se queda en medio. Es un ejemplo, no sé la opinión de la alcaldesa sobre el Womad de Cáceres, y la verdad tampoco me interesa.
La versión más extendida y de mayor credibilidad es esta:
Hace años, Valdemoro tenía uno de los vinos con más calidad de todo el reino, hecho que se demuestra al ser el vino que se consumía en la Casa Real, y que además obtuvo numerosos beneficios por parte de ésta. En Pinto también tenían vino, pero de una calidad bastante inferior al de Valdemoro. De esta forma, cuando alguien tomaba un vino que no era ni bueno ni malo, decía: “está entre Pinto y Valdemoro”. Por eso ahora la frase se emplea al referirse a algo que está entre dos cosas.
Actualmente ya casi todas las personas estamos entre Pinto y Valdemoro, hay pocos extremos, para lo bueno y para lo malo.
Lo bueno que los nazis; ideología extremista, ya casi no existen y esperemos que cada vez menos. Los dictadores; ideología extremista, siguen existiendo, esperemos que desaparezcan. Aquellos mandatarios que utilizan las guerras como excusa; ideología extremista, siguen existiendo, esperemos que desaparezcan y un largo etcétera de ideas extremsitas que deberían desaparecer. Ante estas ideologías no podemos quedarnos entre Pinto y Valdemoro.
Lo malo, que las personas perdemos ciertos valores, por ejemplo ante el bien o el mal, la vida, la libertad, la igualdad, la amistad, no podemos quedarnos entre Pinto y Valdemoro, o eres “bueno” o no.
Se ha perdido el movimiento social, prima el individualismo sobre el grupo, hace muy poc, en la última adquisición lectora Eduardo relataba hablando de la felicidad, que los humanos como muchos otros animales somos seres de comunidad y tenemos que serlo para poner uno de los pilares de la felicidad.
Besitos.
PD: Esta entrada os la dedico, Gemitirita e Inma, dos incombustibles lectoras. Gracias!